¿GUERRA EN LA DEEP WEB?

Sabemos que Tor es un software utilizado por aquellas personas que quieren acceder a internet de forma anónima, y que éste oculta eficientemente la dirección IP.

Guerra en la Deep Web
Guerra en la Deep Web

Con Tor, aquellos que tratan de ejecutar acciones ilegales pueden hacerlo sin temor a ser perseguidos, o al menos así era hasta hace relativamente poco, cuando usuarios de la Deep Web empezaron a notar y denunciar que gran parte de los contenidos que antes frecuentaban estaban desapareciendo de forma extraña por lo que parecían ataques de origen desconocido.

La mayoría de los mensajes de aviso recibidos provenían de un único servidor como epicentro de los ataques recibidos, Freedom Hosting, uno de los sitios de alojamiento gratuito de la Deep Web más anónimo y secreto. Se descubrió que un malware  (código programado con fines maliciosos) estaba presente en el hosting y programado para hacer pública la identidad de los usuarios de dicho servidor.

Las alarmas, preguntándose quién estaría detrás de este ataque empezaron a saltar. Horas más tarde, el FBI detenía en Dublín a Eric Eoin Marquez, administrador de Freedom Hosting, acusándolo de maquinar la mayor red de pornografía ilegal y abusos sexuales en la Deep Web.




Un día después, Tor Project emitió un comunicado alejándose de cualquier implicación en el mal uso que se le ha dado a sus servidores mediante el siguiente alegato: «Tor es una herramienta noble y con fines lectivos que desafortunadamente está siendo utilizada por criminales y fines negativos para la sociedad. Por un lado todos estamos de acuerdo en que el desmantelamiento de dicha red ilegal es una buena noticia, pero por el otro nos preocupa que tras el cierre del servidor haya algo más, y comparamos el caso con el cierre de Megaupload, que recordamos también fue clausurada por determinar que ofrecía contenido ilegal«.

Freedom hosting ofrecía la pobilidad de alojar una web de forma totalmente gratis y secreta en sus servidores, esto en un principio no es ilegal, pero los responsables del hosting tenía la manga demasiado ancha y pronto se convirtió en una red de pornografía ilegal donde pululaban a sus anchas pedófilos y criminales. Se conocía como «lolita city» y su existencia fue denuncia por un grupo de hacktivistas, que presentaron un listado de aproximadamente 1500 personas que frecuentaban y compartían contenido en estos sitios, y cuyo tamaño alcanzaba los 100 GB en el momento de la denuncia.

Guerra en la Deep Web
Guerra en la Deep Web

Tras todo esto la mitad de las webs camufladas con Tor han quedado offline tras su apagón, una buena noticia que ha dejado a la Deep Web sin su fama de intocable. Esta vez la Agencia Nacional de Seguridad NSA ha conseguido vencer.

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